Edificio Bacardí

El edificio Bacardí
El edificio Bacardí

El edificio Bacardí, con su estilo Art decó, es considerado una joya de la arquitectura mundial de la época

El edificio Bacardí ubicado en la esquina de las calle Monserrate y San Juan de Dios, en un área de mil 320 metros cuadrados, el Edificio Bacardí, resulta uno de los más emblemáticos y vistosos de La Habana. Fue erigido en 1930 con el fin de alojar en él las oficinas de la sucursal habanera de la compañía Bacardí, una de las más importantes marcas de licores del mundo y en aquellas fechas se consideró el edificio más alto de Cuba además de ser el primero de estilo Art decó en la capital de la Isla, siendo considerado una joya arquitectónica de la época.

El proyecto fue producto de un concurso al cual la compañía convocó a un limitado número de arquitectos, ofreciendo la suma de mil pesos al ganador. El primer premio correspondió al proyecto presentado por el arquitecto Esteban Rodríguez Castells, con Rafael Fernández Ruenes y José Menéndez Menéndez, este último arquitecto e ingeniero. El proyecto lo seleccionó un jurado formado por Henri Schueg Chassin, presidente de la compañía Bacardí, y los arquitectos Leonardo Morales, Enrique Gil, Emilio de Soto y Pedro Martínez Inclán.

Para la ejecución de la obra se convocó a subasta, la cual se le adjudicó a la firma Arellano y Mendoza por una suma de 499 mil 675 pesos, a la cual se le adicionaron 121 mil 325 pesos por el equipamiento, ascensores, herrajes, turbinas, etcétera. El 6 de enero de 1930 se comenzó el replanteo de la obra y la compañía Bacardí pidió que el cronograma de la edificación se ciñera a 300 días, lo cual se cumplió a pesar de la malas condiciones del terreno, lo que exigió que en la cimentación se utilizaran pilotes en número de 500 de madera dura (jiquí y júcaro negro). El hormigón empleado en la obra fue de una alta calidad y resistencia. Para diciembre del propio año ya estaban concluida la edificación.

Principales características del edificio Bacardí

La construcción consta de 12 plantas en total, cinco de ellas dedicadas a oficinas para alquilar, con un área rentable de 558 metros cuadrados. La superficie total cubierta del edificio es de 7 mil 31 metros cuadrados. La fachada está recubierta de granito rojo de Baviera. En su maciza volumetría, el cuerpo central se va escalonando en su ascensión hasta llegar a la torre que lo identifica, y sobre la cubierta de la misma, a cuatro aguas, se ubicó el murciélago (símbolo de la compañía Bacardí) en bronce, apoyado en un poliedro de vidrio con armadura de metal que se iluminaba desde dentro en las noches. Su diseño, en forma de pirámide escalonada o zigurat, asume el azulejo como elemento decorativo proveniente del modernismo catalán y que le brinda al edificio un efecto cromático único.

El primer piso tiene un área de mil 75 metros cuadrados y 7,25 metros de puntal, con el pórtico, paredes, piso y techo revestido con granito rosado de Baviera. Los dos vestíbulos se cubrieron con mármol natural hasta el techo de color verde suave, usado por primera vez en Cuba. Según opinión de los suministradores el Edificio Bacardí tiene mármol y granito de casi todas las naciones de Europa, pues contiene material procedente de Alemania, Suecia, Noruega, Italia, Francia, Bélgica y Hungría.

La planta de acceso se decoró exteriormente con mármol de color rojo vino, como símbolo de las mieles roneras. En los pisos superiores se utilizó loseta de gres cerámico de color amarillo brillante, representando a los rones blanco-dorados que le dio a la prestigiosa firma fama internacional. La planta alta y la torre central muestran un cuidadoso diseño de tejas policromadas que alternan franjas azules y de color pardo, con paneles decorados.

Las excelencias de los espacios interiores se concentraron en la planta baja y el entresuelo. Un portal pequeño daba acceso al vestíbulo y a su derecha se ubicó el salón de exposiciones, ricamente decorado con pilastras de capiteles dorados, vigas de sección escalonada y lámparas de anguloso diseño. En este asoman los vanos del entresuelo donde se hallaba el bar para invitados, enchapado en madera y con estilizadas palmeras en la puerta de los baños.

El inmueble posee una cisterna con capacidad para 8 mil 700 galones de agua, que se bombea a un tanque colocado dentro de la torre con capacidad para 4 mil 800 galones. Además, consta de cuatro elevadores para diferentes usos: dos de pasajeros para 10 personas cada uno, con una velocidad de 350 pies por minuto; otro de carga para la transportación de muebles, con una capacidad de 4 mil libras, y el cuarto que hace el trayecto entre el sótano y el primer piso para transportar mercancías.

El edificio Bacardí en la Actualidad

En la actualidad está ocupado por oficinas de firmas nacionales y extranjeras, luego de que, tras el triunfo de la Revolución Cubana, la compañía Bacardí se marchara de Cuba. En el mezanine se encuentra un bar restaurante abierto al público.

En 2001, el edificio fue restaurado gracias a la cooperación de una firma italiana. En su interior conserva toda la decoración original en muy buen estado, así como el exterior del edificio.

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