El Museo de la Revolución

El Museo de la Revolución
El Museo de la Revolución

Datos arquitectónicos sobre el Museo de la Revolución

En 1909 el general Ernesto Aubert, entonces gobernador de La Habana, decidió construir una nueva sede que acogiera al Gobierno Provincial. El proyecto fue realizado por los arquitectos Rodolfo Maruri (cubano) y Paul Belau (belga), mientras que la fase constructiva fue asumida por la General Contracting Company. El edificio fue proyectado a partir de los cánones del Eclecticismo y decorado con obras pictóricas y esculturas de artistas cubanos como Armando García Menocal, Leopoldo Roma ñach, Esteban Valderrama y Jilma Madera. En 1917 visitó las obras la Primera Dama de la República, Mariana Seva, quien quedó cautivada por la magnificencia de la edificación. Mario García Menocal, su esposo y presidente del país, desposeyó al Gobierno Provincial de la propiedad del palacio. A inicios de 1918 todo estuvo arreglado para que el edificio se convirtiera en Palacio Presidencial de la República de Cuba. Después del triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959 y hasta 1965, radicaron allí la Presidencia y el Consejo de Ministros. El 4 de enero de 1974, el antiguo Palacio Presidencial se convirtió en sede permanente del Museo de la Revolución. El 13 de marzo del 2010 fue declarado Monumento Nacional.

Historia del Museo de la Revolución

El Museo de la Revolución fue creado el 12 de diciembre de 1959. La base de la colección inicial del museo fue el material reunido por Celia Sánchez Manduley, excepcional combatiente del Movimiento 26 de Julio en la Sierra Maestra. El Castillo de la Punta y la base del Monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución fueron los primeros lugares donde se ubicó este museo, hasta que el 4 de enero de 1974 se inauguró una exposición en su actual sede, el antiguo Palacio Presidencial. En 1976 se construye el Memorial Granma como dependencia anexa.

El Museo de la Revolución y su museografía

La planta baja del Museo de la Revolución se dedica a la Cuba contemporánea. Su contenido abarca desde 1990 hasta la actualidad. Existe además un espacio monográfico sobre los hechos más importantes ocurridos durante los 45 años en que el inmueble actuó como Palacio Presidencial y la historia de su transformación en museo. Caracteriza la gestión de los presidentes del país entre los años1920 y 1965 y trata las acciones del 13 de marzo de 1957, cuando un grupo de jóvenes pertenecientes al Directorio Revolucionario, asaltó el Palacio Presidencial con el objetivo de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista. Su primer piso está dedicado a la historia de la Revolución y abarca el período de 1959 a 1989. Esta colección se refiere sobre todo a los primeros años después del triunfo, cuando se llevaron a cabo las principales transformaciones socioeconómicas en el país. Así también, resalta la escalada agresiva del imperialismo contra el pueblo cubano, la cual tuvo como momentos trascendentales la invasión de Playa Girón el 19 abril de 1961 y la Crisis de Octubre como preludio de otra agresión armada en 1962. Por otro lado, el segundo piso posee cuatro salas que abarcan la etapa de la Colonia , desde 1492 – fecha de llegada de los españoles a la Isla – hasta 1898, año en que se produce el fin de las guerras de independencia contra España y la intervención de los Estados Unidos en Cuba. Muestran estas salas las características de los aborígenes, el devenir de la sociedad colonial, la implantación de la esclavitud y las guerras por la independencia de 1868 y 1895. La colección correspondiente a la República Neocolonial se inicia con la instauración del gobierno interventor norteamericano a partir del primero de enero de 1899 y de la República el 20 de mayo de 1902. Luego continúa exponiendo el devenir de los sucesivos gobiernos y procesos revolucionarios frustrados. La última etapa representada es la que se corresponde con la Guerra de Liberación Nacional, la cual refleja el asalto al cuartel Moncada, la formación y consolidación del Ejército Rebelde y las acciones combativas que se extenderían por el llano y la Sierra Maestra.

Áreas exteriores del Museo de la Revolución

La entrada principal del Museo de la Revolución está flanqueada por dos elementos emblemáticos: los restos de la garita del Ángel – parte de la muralla que rodeaba a La Habana en la época colonial – y el cañón autopropulsado SAU-100 utilizado por Fidel Castro durante los combates de Bahía de Cochinos. Fuera del edificio y en la parte posterior del mismo se encuentra el Memorial Granma. Allí se pueden apreciar un grupo valioso de piezas históricas vinculadas a la guerra de liberación nacional y a las batallas posteriores del pueblo cubano en defensa de su soberanía. Aquí se destaca el propio yate Granma.

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