El Orquideario de Soroa

El Orquideario de Soroa
El Orquideario de Soroa

Datos generales sobre el Orquideario de Soroa

El Orquideario de Soroa se encuentra ubicado a solo siete kilómetros de la Autopista Nacional y a 206 metros sobre el nivel del mar. Asimismo, se sitúa en la Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario, la cual pertenece a la Cordillera de Guaniguanico, específicamente en donde hoy radica el centro turístico Soroa. El surgimiento de este jardín se remonta al año 1943. Su creador fue un abogado de origen canario nombrado Tomás Felipe Camacho, miembro de la Sociedad Cubana de Orquídeas y afiliada a la American Orchid Society y al Eastern Orchid Congress. Esta persona fue muy conocida por su extensa colección de orquídeas, la cual constaba de unos 18 mil ejemplares incluyendo a casi todos los Dendrobiums conocidos, tanto especies como híbridos. Tomás Felipe ejercía su profesión defendiendo los intereses de ricos industriales azucareros. Por esta razón, no es extraño que pudiera invertir la cantidad de un millón y medio de pesos en una obra destinada al descanso, pues la primera gestión fue construir una casa con el objetivo de pasar el fin de semana. La muerte de su hija primero y de la esposa después influyó para que el Dr. Camacho rindiera culto a la memoria de ambas al dedicar toda su atención al cultivo de las flores, en especial de las orquídeas, que eran las preferidas de su esposa. De esta forma, se llegó a convertir en un especialista en estas.

El Orquideario de Soroa y sus particularidades

La construcción de la casa se realizó bajo las órdenes del Ingeniero Jorge Gardó. A pesar de la magnitud de la obra, el Orquideario de Soroa no constituyó una fuente de lucro para su dueño y aunque era visitado por turistas nacionales e internacionales no se cobraba nada por ese concepto, como tampoco se vendían flores ni plantas ornamentales. Hacia 1953 ya existían en el jardín unas 11 mil plantas distribuidas en 700 variedades, además de numerosas plantas ornamentales de diferentes géneros y especies, entre ellas aráceas, amaranthaceas, liliceas, bromeliáceas, meliáceas, etc. Por aquella época la fuerza laboral del centro se componía de 16 obreros y un técnico japonés. Los umbráculos donde se cultivaban las orquídeas eran de madera dura, como por ejemplo el sabicú. Tiene un área de 35 mil metros cuadrados dedicados fundamentalmente al cultivo de las Orquídeas, tanto endémicas como exóticas, las cuales están distribuidas sobre plantas vivas y en nueve umbráculos para su reproducción, además de ejemplares únicos, extremadamente protegidos por los especialistas del centro. Un décimo umbráculo es el Orquideograma. Allí las orquídeas florecidas exhiben su frágil belleza y delicado perfume para el asombro de los visitantes. En Soroa, a la amplia colección de orquídeas se suman colecciones de Codiaeum, también conocidos como crotos, Anthuriums, Begonias y otras representaciones de la horticultura, que por su amplitud y calidad se encuentran entre las mejores. El orquideario de Soroa posee una biblioteca especializada en orquídeas y cuenta con volúmenes valiosos que datan del siglo pasado. En este lugar se pueden encontrar en árboles o umbráculos diversas variedades de orquídeas de Cuba y de muchos lugares del mundo. Muchas de ellas no sólo de valor ornamental, sino también de un gran valor científico.

Datos relevantes sobre el Orquideario de Soroa

Al triunfo de la Revolución el Orquideario de Soroa fue visitado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 23 de octubre de 1959, el cual admiró el lugar y el trabajo realizado. En 1960 Tomás Felipe Camacho viajó a España con el objetivo de visitar a su familia y allá muere producto de una afección cardiaca. A partir de este momento el Orquideario queda al cuidado de uno de sus trabajadores hasta 1961, momento en que pasa a formar parte del Patrimonio Nacional y es atendido directamente por la Academia de Ciencias. Este organismo se encargó de pagar las deudas de los trabajadores, pues al morir su dueño no podían obtener pago de la fuerza de trabajo empleada. En 1978 la dirección del Jardín Botánico Nacional de Cuba planteó la necesidad de que el Orquideario fuera atendido por la Universidad de Pinar del Río. A partir de 1976 se ha trabajado intensamente en la remodelación de los jardines y en la construcción de umbráculos con las condiciones adecuadas para el cultivo y exposición de orquídeas en gran escala. Se aprovecha además la configuración natural del terreno y el arbolado, que desde su construcción se había plantado y se proyectó la siembra de plantas ornamentales en general con fines decorativos y estéticos. Se agruparon las plantas siguiendo criterios taxonómicos, en la mayoría de los casos por familias. En muchas de estas áreas fue necesario condicionar el suelo, para lo cual las siembras se realizaron con sustratos adecuados en cada caso y siempre con los componentes y proporciones utilizadas en el vivero del Jardín Botánico Nacional.

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