Palacio de la Artesanía

Palacio de la Artesanía
Palacio de la Artesanía

El Palacio de la Artesanía, en la Habana Vieja lleva intrínseco la cubanía y la huella histórica y cultural de una época.

El Palacio de la Artesanía se encuentra ubicado frente al mar en la calle Cuba, cerca de uno de los restos de la muralla de La Habana conocidos como Garita Maestranza y también cerca de la Catedral de La Habana, en el Centro Histórico de la capital cubana.
El inmueble fue construido en 1780 y perteneció al regidor y alcalde ordinario de la Ciudad, Mateo Pedroso y Florencia. Albergó esclavos durante más de un siglo y al decir de la Condesa de Merlín, quien vivió allí en 1842, la habitaban más de 100 africanos. Con el tiempo cambió de dueño y hasta de funciones; tanto es así que en 1854 sirvió como Audiencia Pretorial y en 1897 como Jefatura de Policía. En la tercera década del siglo XX había vuelto a ocuparla un descendiente de su primer propietario, Francisco de Paula Peñalver y Pedroso.

Características del inmueble del Palacio de la Artesanía

Por sus dimensiones, el inmueble de estilo barroco clasifica como palacio. Su esquema es muy similar al de otras construcciones de la época, con patio central y traspatio. Estaba dividido en sus inicios en tres plantas separadas: la planta baja estaba destinada a la actividad comercial, la parte más alta se utilizaba como residencia de los propietarios y el entresuelo acogía a la servidumbre. Observando su fachada se nota que la última planta fue añadida con posterioridad, y se eliminó su techo original.
Su vestíbulo, con amplios salones a cada lado, conduce a un bello patio con anchas columnas. El patio está rodeado de cuatro amplias galerías y es el más espacioso de todos los de la ciudad antigua. Las columnas que lo rodean ostentan colosales proporciones.
Su fachada es monumental y sobria a la vez; luce un magnífico balcón de madera corrido con tejadillo, de tipo morisco y sostenido por once columnas de madera.
En el interior se pueden apreciar los balcones corridos con tejadillo y barandas de balaustres de madera torneada, también los arcos de medio punto labrados en piedras sin revestir, al igual que las columnas que lo soportan. Llama la atención también su escalera de cuatro ramas, con una claraboya enorme, de forma elíptica, en el entresuelo, que le proporciona claridad a este espacio.
La primera planta es toda de sillería, para su construcción se emplearon piedras de la misma clase y origen que las que se habían usado para erigir el Castillo de San Carlos de la Cabaña. En 1938 el edificio fue restaurado por el profesor Joaquín E. Weiss.

El Palacio de la Artesanía en la actualidad.

A pesar de los avatares del tiempo, el inmueble se encuentra muy bien conservado y su posición privilegiada hace de él una parada obligatoria en el recorrido por la ciudad tanto de nacionales como de extranjeros.
El Palacio de la Artesanía es actualmente un centro de recreación que lleva intrínseco la cubanía, la huella histórica y cultural de una época. Sus espacios, que tratan de mantener esa misma herencia, son dedicados a la comercialización de tabaco, ron, café, souvenirs, confecciones, perfumes, instrumentos musicales, joyas y ropas, entre otros. En el área del patio interior se encuentra una cafetería, en la que se puede disfrutar de la música cubana en vivo pues allí se presentan diferentes agrupaciones; se destacan las actuaciones del reconocido percusionista cubano Eduardo Córdova Reyes y la compañía Habana Compás Dance.

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