Parque Maceo

El Parque Maceo La Habana
El Parque Maceo

El Parque Maceo, frente al malecón habanero, rinde homenaje a uno de los principales líderes de las gestas independentistas cubanas.

Conocido como «El Titán de Bronce», el general mulato Antonio Maceo Grajales fue uno de los líderes mas importantes e influyentes en las Guerras de Independencia de Cuba contra España en el siglo XIX..

Historia del área de emplazamiento del Parque Maceo.

A mediados del siglo XVII, el lugar era solo una caleta desierta. Como parte de las defensas de la ciudad, fue allí construido el torreón de San Lázaro, que adquirió el nombre debido al hospital de San Lázaro, construido en las cercanías entre 1744 y 1760.
La caleta fue rellenada, y este espacio robado al mar se covirtió en la sede de la Batería de la Reina o San Lázaro, la cual se construyó entre los años 1856 y 1861. La misma estaba formada por una enorme plaza circular con una batería a barbeta que miraba al mar, múltiples alojamientos acasamatados para una guarnición de 250 hombres y 44 piezas que cruzaban sus fuegos con la Batería de Santa Clara, emplazada en la zona donde se encuentra el Hotel Nacional de Cuba, y el Castillo de la Punta.

Historia del Parque Maceo.

La Batería fue demolida a principios del siglo XX y del sitio, que fue abandonado, solo quedó una pequeña extensión destinada a la creación de un parque que estaría dedicado a la memoria del Lugarteniente General Antonio Maceo. Para este fin, se convocó a un concurso el 2 de febrero de 1911, del cual se seleccionó el mejor proyecto de monumento presentado, otorgándole su ejecución al escultor italiano Domenico Boni y el diseño del lugar al arquitecto Francisco Centurión. Finalmente, el 20 de mayo de 1916 se inauguró el monumento, aunque el parque quedó sin construirse.
No fue hasta 1925 que, sobre la base del proyecto del arquitecto Francisco Centurión, se decidió remediar el estado de abandono en el que, por muchos años, había permanecido el lugar. Se construyó entonces un parque sin demasiados ornamentos que fue objeto de airadas críticas, entre ellas la de Emilio Roig, Historiador de La Habana, quien desde las páginas de la revista Carteles hizo un llamado a la conciencia de los gobernantes para que se construyera un parque como La Habana y un héroe de la talla de Maceo merecían.
De ese modo, algunos elementos decorativos que habían sido añadidos al parque, como tinajones y ranas, fueron retirados. Una portada funeraria, realizada para el cementerio de Cienfuegos, pero que el ayuntamiento de esta ciudad no pagó, fue cedida al parque por el contratista. La fuente luminosa, que no era más que una taza de cemento, se sustituyó por otra de piedra. En 1938, Emilio Roig, otra vez desde la revista Carteles, reiteró su protesta y esta vez se retiró la pérgola construida en el parque.
No fue hasta 1960 que el parque fue objeto, por parte del gobierno revolucionario, de una remodelación capital y adquirió otra fisonomía. Durante las obras, aparecieron balas y cañones que habían permanecido enterradas desde que fuera eliminada la Batería de San Lázaro. Se aumentó el área a treinta mil metros cuadrados y se construyó el túnel que une al parque con el muro del malecón, cuya altura máxima alcanza los dos metros.
En 1996 se realizó en El Parque Maceo una reparación media con motivo del centenario de la caída en combate de Antonio Maceo. Se colocaron reflectores al conjunto escultórico, se situó un asta de bandera cerca del monumento y luminarias en todo el parque. También se construyeron aceras, se instalaron nuevos asientos, se reparó el parque infantil y se sembró nueva vegetación.
El Parque Maceo mide actualmente 400 metros de largo y 60 de ancho.

El Monumento a Antonio Maceo.

El monumento fue construido en granito y bronce. En los cuatro ángulos de la base, están representadas, mediante grandes figuras, la acción, el pensamiento, la justicia y la ley. En la parte frontal, un relieve muestra a la madre de Maceo, Mariana Grajales, en el acto de hacer jurar a sus hijos fidelidad a la patria. Alrededor del fuste aparecen otros grandes relieves que narran cuatro momentos esenciales en la vida de Maceo: Mangos de Mejía, Protesta de Baraguá, Cacarajícara y La Indiana. También se puede ver en el monumento el Escudo de la ciudad de La Habana y el Escudo Nacional. Corona el monumento la estatua ecuestre del héroe, vestido con su uniforme militar y machete en mano, mientras el caballo se yergue sobre sus patas traseras, simbolizando la muerte en combate del mambí.

Polémicas sobre el Monumento a Antonio Maceo.

En el diseño original, el Titán de Bronce, Antonio Maceo, se encontraba representado a galope tendido sobre un grupo de bayonetas erizadas, pero los miembros de la comisión del concurso estimaron que semejante remate del monumento afectaba la compenetración y el mutuo amor de españoles y cubanos. Así, el proyecto inicial fue sustituido por otro. El costoso pedestal sobre el que finalmente fue colocado el monumento tampoco figuraba en el boceto original.
También fue motivo de intensas polémicas la posición de la escultura, pues no se decidían si colocarlo de espaldas o de frente al mar. Finalmente, la estatua se colocó de espaldas al mar por tratarse de un nativo.

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