Plaza de Armas

Plaza de Armas de la Habana
De paso por La Habana, Cuba, no puedes dejar de visitar la Plaza de Armas, la más antigua y emblemática plaza de la ciudad.El casco histórico

La Plaza de Armas, la más antigua y emblemática plaza de la ciudad

De paso por La Habana, Cuba, no puedes dejar de visitar la Plaza de Armas, la más antigua y emblemática plaza de la ciudad.

El casco histórico donde se encuentra fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982.

A su alrededor se conformó lo que es hoy la Habana Vieja, uno de los sitios más famosos del Caribe y obligada visita de los cubanos y foráneos que buscan acercarse a una arquitectura antigua bien conservada, prestigio de la isla.

Apuntes sobre una plaza emblemática

Historia

Su construcción data de la Habana colonial en el siglo XVI, en aquel entonces ubicada entre El Castillo de la Real Fuerza y la Iglesia Parroquial Mayor, por lo que adoptó el nombre de Plaza de la Iglesia.

En la actualidad acoge al Palacio de los Capitanes Generales porque en 1741, la explosión del navío imperial español llamado Invencible destruyó la Iglesia Parroquial Mayor.

Debe su nombre actual, Plaza de Armas, a los movimientos militares del Gobernador de la ciudad para enfrentar posibles ataques, debido a la cercanía del corsario inglés Francis Drake en el siglo XVI.

Casi todos los edificios que le rodean datan de finales de la década de 1700. En esa época Capitán General de la isla asistía a las festividades desde el balcón de su palacio.

El siglo XVIII alcanzó a la plaza con el emprendimiento de grandes obras constructivas para embellecer la ciudad.

Se remodeló la Plaza de Armas, embelleciéndola con la siembra de árboles, fuentes y canteros con flores. Fue abandonada en 1878 y restaurada en 1935.

En el siglo XX la Plaza de Armas vuelve a tomar protagonismo.

En el año 1935 el arquitecto Emilio Vasconcelos la restaura tomando como referencia los grabados del siglo anterior.

En 1955 desplazaron la estatua de Fernando VII que se encontraba en el centro desde 1834 y se colocó la del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, debido a la iniciativa de varios intelectuales cubanos.

Fue la primera efigie del prócer erigida en la isla, resultado del trabajo del artista cubano Sergio López Mesa.

La Plaza de Armas hoy

La Plaza de Armas como la vemos hoy se debe a las restauraciones realizadas durante las primeras décadas del siglo XX.

La Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana fue la encargada de las obras, en los ochenta del pasado siglo.

Replicaron el Pórtico de O’Reilly, una de las antiguas entradas de los pobladores a la ciudad desde la zona de la Bahía, que fue demolida entre 1929-1930 y restaurada por la propia oficina en el 2017.

Para observar la Plaza en todo su esplendor puedes acceder a ella a través de este pórtico ubicado entre la Avenida del Puerto y la Calle O’Reilly.

Desde esa entrada puede admirarse además el escudo de la ciudad ubicado frente al mar.

Abierto de lunes a sábados un puesto de libros de uso con variedad de temáticas, ofrece atención al público amante de los libros raros y de uso.

Se ubican además allí una estatua de Carlos Manuel Céspedes, líder de las primeras gestas independentistas en Cuba en 1868. Cuatro miraguanos, cuatro palmeras reales y cuatro fuentes rodean la estatua.

Está también el Palacio de los Condes de Santovenia, construcción de finales del siglo XVIII y que en la actualidad es sede del Hotel Santa Isabel, categoría 5 estrellas.

La estatua de Carlos Manuel de Céspedes

La Plaza de Armas alcanzó su apariencia definitiva en el siglo XIX,.

Se diseñaron cuatro áreas para jardín, una fuente en cada una de ellas, senderos bien definidos y en el centro un monumento a la Colonia Española: la estatua del rey Fernando VII.

Permaneció allí por muchos años, hasta 1923, cuando el Ayuntamiento Habanero el nombre de Plaza Carlos Manuel de Céspedes al lugar.

Diferentes instituciones abogaron por la eliminación de la antigua estatua y colocar allí la del Padre de la Patria.

Sergio López Mesa, artista cubano, fue el ganador del concurso y encargado de modelar la estatua en 1953.

Dos años después, el 27 de febrero de 1955, en el 81 aniversario de la muerte de Céspedes fue erigida la estatua.

Está confeccionada en mármol blanco y la plaza tomó definitivamente el nombre del patriota. En la inscripción se grabó: «A Carlos Manuel de Céspedes. Padre de la Patria y Primer Presidente de la República».

Otras edificaciones a su alrededor

Otras edificaciones importantes se ubican alrededor de la Plaza de Armas.

Museos y edificaciones emblemáticas de la capital y la isla se localizan muy cerca.

Puedes encontrar el Museo de la Ciudad, en el Palacio de los Capitanes Generales.

También están el Palacio del Segundo Cabo, el Castillo de la Real Fuerza, el Museo y monumento El Templete, el Museo Nacional de Historia Natural, el Museo de Navegación y el Museo del Automóvil.

Palacio de los Condes de Santovenia

La antigua Casa de los Condes de Santovenia se encuentra en una de las esquinas del parque, en la intersección de Baratillo y Obispo.

Es un edificio muy grande de principios del siglo XVIII y en 1867 fue convertida en el Hotel Santa Isabel, hotel 5 estrellas hasta la actualidad.

Palacio de los Capitanes Generales

El gobernador de Cuba en esa época, el Marqués de La Torre, construyó en 1776 este palacio, uno de los mas auténticos ejemplos de la arquitectura barroca de La Habana.

Allí se proclamó la república en 1902 y se convirtió en la presidencia de la Republica hasta 1920.

En el patio se conserva como siempre un ambiente verde y hay una estatua de Cristobal Colon.

Abre sus puertas al público en la primera planta el Museo de la Ciudad, con atractivas muestras, entre las que se encuentra la Giraldilla, primera estatua de bronce hecha en la isla, hecha en 1630.

A través del mobiliario, pinturas y otros artículos, nos entrega un recorrido por la historia de la ciudad.

Palacio del Segundo Cabo

Construido entre 1772 y 1776, el Palacio del Segundo Cabo se localiza en el lado Norte de la plaza.

Este palacio fue sede del Congreso de 1902 a 1929 y existen en la actualidad, dos editoriales del Ministerio de Cultura.

Construido en estilo barroco en la década del 80 del siglo XVIII, fue diseñado por el mismo arquitecto español que ideó el de los Capitanes Generales.

Debe su nombre al haber constituido residencia del General Segundo Cabo, Vicegobernador de Cuba. Acogió el Senado, el Tribunal Supremo, y hoy al Instituto Cubano del Libro.

Es allí donde se ubicó la estatua de mármol blanco del rey español Fernando VII, el más impopular de los reyes españoles. Esta imagen estuvo colocada en el centro de la plaza hasta 1955.

Castillo de la Real Fuerza

Primera fortaleza construida en Cuba.

Sobre su torre de estilo morisco, está ubicada una copia de la Giraldilla, símbolo de la Habana y presente en la etiqueta del más insigne ron cubano, el Habana Club.

Allí se exhibe en la actualidad la colección de cerámica artística más importante de la Isla.

Museo y monumento El Templete

A la izquierda de la puerta de O’Reilly, está El Templete. Una edificación neoclásica que simula un templo grecorromano.

Data de 1828, se construyó para recordar la fundación de la villa San Cristóbal de la Habana y la primera misa celebrada bajo una ceiba.

En su interior se exponen 3 obras de Jean-Baptiste Vermay, representando el acto religioso.

Cada 16 de noviembre los habaneros festejan la celebración de la primera misa, el primer cabildo de San Cristóbal de La Habana y una escenificación del acto de inauguración y bendición del lugar.

En el jardín del Templete hay una ceiba, en recordación de aquel árbol bajo el cual se ofició la primera misa.

Dar tres vueltas a este árbol, tocarlo tres veces, lanzar una moneda y pedir un deseo son rituales en los que participan muchos lugareños.

Museo de Navegación

El Museo de Navegación está junto al foso del Castillo de la Real Fuerza, en la Plaza de Armas de La Habana Vieja.

Fundado en 2008 exhibe muestras sobre la historia de la fortaleza y del casco histórico de La Habana y de la España colonial.

Se exhibe una gran maqueta a escala del galeón Santísima Trinidad y el original de La Giraldilla, tallada en 1632 por Jerónimo Martínez Pinzón.

Museo del Automóvil

Neoclásico es el edificio de 1891 donde hoy se ubica el Museo del Automóvil.

La institución cultural muestra una singular colección de automóviles antiguos, entre los cuales están el Thunderbird, Pontiac, Ford T, e inclusos vehículos fúnebres de época en un excelente estado de conservación.

Se exhibe el Oldsmobile de 1959 utilizado por el Comandante Camilo Cienfuegos, el Cadillac de Ernesto Che Guevara cuando vivió en La Habana y el Fiat de 1930 de Flor Loynaz.

El palacio del marques de Justiz de Santa Ana

En la esquina de las calles Baratillo y Justiz se alza uno de los más antiguos palacios de la ciudad, adornado con invaluables decoraciones moriscas.

Una plaza, múltiples opciones

La Plaza de Armas es, sin dudas, el destino turístico más visitado en la mayor de las Antillas.

Su propio valor histórico lo amerita, pero el resto de espacios que le rodean y otros cercanos no mencionados, añaden una cuota importante de interés para los visitantes.

Por eso te recomendamos disfrutar del lugar, domde cultura, historia y cubanía, se funden la más antigua y emblemática plaza de la ciudad habanera.

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