Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes

Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes
Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes

La Reserva de la Biosfera Península de Guanhacabibes, punto extremo de la isla.

Ubicada en el municipio de Sandino, en la provincia de Pinar del Río, la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes es el punto más occidental en la isla de Cuba.

El territorio en sí tiene características especiales de mucha importancia desde lo ambiental, lo económico y lo social, y como sitio para la conservación del patrimonio marítimo.

En 1987 le concedió la UNESCO la categoría de Reserva de la Biosfera, categoría y desde el 2001 es un Parque Nacional que contiene dos Reservas Naturales: Cabo Corrientes y El Veral.

¿Dónde está situada la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes?

La Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes está localizada en el extremo más occidental de la provincia de Pinar del Río, en el municipio Sandino.

Limita al norte con el Golfo de México, al sur con el Mar Caribe, al oeste con el Estrecho de Yucatán y al este con toda la vegetación natural al suroeste de la carretera que enlaza a La Fe con Cortés.

Es considerada península por el estrechamiento que se produce en su territorio, entre la Bahía de Guardiana en la costa norte y la Ensenada de Cortés en la costa sur, allí están dos de los cabos más reconocidos en la geografía cubana: San Antonio y Corrientes.

La península tiene una extensión de 1 060 Km2, con una extensión de 121 572 hectáreas que incluye el Parque Nacional Guanahacabibes de 39 901 hectáreas y dos reservas naturales: Cabo Corrientes y El Veral.

Detalles interesantes sobre Guanahacabibes

La Península de Guanahacabibes, fue el último refugio de los aborígenes del occidente que huían de los conquistadores.

Antes de la llegada de los españoles, allí vivieron aborígenes cuyas actividades fundamentales eran la pesca, la caza y la recolección.

También fue refugio de piratas y corsarios y de la trata de esclavos. Por su posición geográfica aislada fue punto de embarque y llegada de expediciones y cargamentos de armas para los mambises durante la Guerra de Independencia, entre 1896 y 1897.

El Faro Roncali, un sitio que resalta por su ubicación e importancia, ha sido testigo de naufragios desde el 15 de septiembre de 1850, fecha en la cual fue construido, es la única edificación realizada en el período colonial en el extremo occidental, aspecto que lo hace aún más destacado.

Por la ensenada de María la Gorda, en la Bahía de Corrientes desembarcaron, entre otros, el General puertorriqueño Juan Rius Rivera en el famoso Vapor Therre Friends en Septiembre de 1896.

Varias actividades económicas comenzaron a desarrollarse en la zona como la ganadería y la extracción de miel con la consiguiente producción de cera.

También la extracción de madera y la producción de carbón hicieron posible el incremento de población, muchas familias se asentaron allí desde finales del siglo XIX y fue así como surgieron los primeros asentamientos humanos de la zona, aún con condiciones muy malas hasta 1959.

A partir de ese año se creó la Empresa Forestal Integral Guanahacabibes y los pobladores encuentran empleo seguro en la misma o se dedicaron a fomentar la cría de puercos, entre otras ocupaciones.

En la actualidad existen muchas comunidades en la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes, pero destacan por su importancia los poblados Cortés, Las martinas y la Bajada. En toda la zona existen vías de comunicación donde sobresale la carretera que lleva hasta el cabo de San Antonio.

Geografía de Guanahacabibes.

La región se caracteriza por poseer un alto endemismo y valores paisajísticos particulares con clima tropical.

Desde el punto de vista geográfico se localiza en la región más occidental de Cuba, en la subregión penínsulas cársicas, en el distrito pinareño, subdistrito de la llanura costera meridional y occidental, formando el grupo de paisajes de la llanura cársica y pantanosa de Guanahacabibes.

Está conformada en sí por dos penínsulas: la del Cabo de San Antonio, que se extiende hacia el oeste hasta el punto más occidental del territorio cubano, el Cabo de San Antonio y la de Corrientes, que se prolonga hacia el suroeste.

Relieve de la reserva de Guanahacabibes

La Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes ocupa una llanura cársica, donde abundan las formas superficiales como: lapiés, dolinas y casimbas, rellenas indistintamente de suelos y agua, algunas forman lagos.

Es un territorio emergido con edad reciente y constituido por rocas calizas organógenas, fundamentalmente arrecifales que a partir del Plioceno Superior Pleistoceno Inferior y hasta la actualidad se ven afectadas por movimientos tectónicos en forma de basculamientos.

Es un fenómeno que ha provocado cambios en la geografía local, ha generado el hundimiento de la costa norte, cubierta por ciénagas y pantanos y el ascenso de la costa sur con acantilados, seborucos costeros y playas arenosas, donde casi no existe la plataforma insular.

En la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes Hay pantanos en la porción norte y acumulación de depósitos arenosos sobre farallones de 20 m sobre el nivel medio del mar en la costa sur, además hay varias terrazas labradas en la zona de Cabo Francés.

De manera general el relieve de Guanahacabibes es Carso desnudo, se caracteriza por el agrietamiento bastante notable, muchas cavernas, una red hidrográfica subterránea y predominan los campos de lapiez o diente de perro, casimbas, hoyos, dolinas, grutas, entre otros.

En la península está presente el Carso de llanura, el Carso de pantano en su porción norte y el Carso de costa en el litoral sur.

Los puntos más altos de la península están al sur en los acantilados, con alturas que pueden llegar hasta 20 m sobre el Nivel del mar.

En el bloque occidental predominan las formas acumulativas, con áreas de pantanos interiores entre el abanico de barras arrecifales emergidas hace poco.

Flora de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes

La flora de la península es variada, llena de carismáticas y melíferas, y otras especies de la flora de los bosques semideciduo como la jocuma, la guásima, los jagueyes, ácana, majagua, guao de costa, el nogal, el jobo y ocuje, entre muchas otras.

Un aspecto distintivo de la región, descrito con palabras cai poéticas, es el hecho de que todo el año pueden encontrarse flores.

En enero y febrero aparecen las flores blancas de la guara, son manojos blanquecinos que anuncian la presencia de la varía, especie maderable y que la cubre totalmente.

Marzo atrae el amarillo de las flores del yaití hasta septiembre cuando florece la bijáguara, flores que se diferencian por su tono amarillo verdoso.

En diciembre llegan las campanas de las flores de aguinaldo de pascua morado o blanco, la más valiosa planta melífera de Cuba, así como las flores blancas del jaboncillo y el dagame, que anuncian el fin de año.

Fauna

Numerosa y variada, son las dos palabras que identifican la fauna de la Península de Guanahacabibes. De un inventario realizado recientemente por científicos se contabilizaron 16 especies de anfibios, 35 de reptiles, 193 de aves, 18 de mamíferos y 576 tipos de moluscos.

Las iguanas, el más carismático animal de la Península de Guanahacabibes

Las iguanas forman parte de la cultura en la Península de Guanahacabibes. Pertenece a la familia de los lagartos, de hecho es el más grande de Cuba y a su vez, el mayor del género Cyclura en todo el mundo.

Los machos pueden alcanzar cerca de 2 metros de longitud y las hembras hasta un metro. El peso de ambos oscila entre los 12 y los 15 kilogramos.

A primera vista impresionan por su anatomía: párpados, grandes tímpanos auditivos externos y las bolsas o papadas en la garganta, tienen además cinco dedos en cada pata con garras afiladas.

Se alimentan de flores, frutas, hojas, moluscos e insectos, cosa que contradice su aspecto externo, que al recordarnos su apariencia prehistórica, nos hace pensar que se alimentan de carne, muy al contrario, son animales dóciles y amigables.

Tanto así que en la actualidad en muchos de los cayos, se dejan acariciar por los visitantes. Solo debes darles de comer, aceptan alimentos y tanto se acostumbran que luego esperan la llegada de los barcos y los clientes.

Hidrología en la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes

En la península de Guanahacabibes encontramos 120 lagunas, es la mayor área lacustre de la isla.

Los lagos más grandes son El Pesquero, Algodonal, Alcatraz Grande y otros de menor tamaño. También hay lagunas cársicas como la del Valle San Juan, de 25 m de profundidad y cerca de 110 m de diámetro.

Existen numeroso manantiales que constituyen ríos subterráneos, algunos abren en el mar, entre los más conocidos está la Poza de Juan Claro, en la zona de La Bajada.

El 6 por ciento de la extensión de las costas de la península, equivalente a 15 kilómetros son playas, Las de mayor preferencia son entre las de mayor atractivo están Las Tumbas, El Perjuicio, El Holandés, Las Canas y María la Gorda, situadas estas dos últimas en el litoral occidental de Cabo Corrientes, todas conocidas por sus blancas y finas arenas y la belleza de sus fondos.

Las Cuevas de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes y su fauna

Las cuevas y los cenotes en Guanahacabibes tienen una importancia cultural e histórica remarcable, además de la importancia natural. En vivieron los aborígenes que por cientos de años poblaron la zona.

Sin embargo, la fauna dentro de las cavernas es muy importante.

Destacan los peces ciegos del género Lucífuga, únicos vertebrados troglobios detectados en Cuba. Aún son un enigma y no han sido bien estudiados, fueron descubiertos tras la observación realizada en la Cueva del Colmenar por Alejandro de Humboldt en 1967.

No fue hasta 1999 cuando se contató fehacientemente su presencia al encontrar ejemplares en varias localidades como Cenote Pozo Azul, Poza de Juan Claro y Cueva Las Perlas.

En todos estos sitios se colectaron ejemplares, especie nueva para la ciencia.

Otras cuevas

Por mucho tiempo la Cueva Perjuicio y Cueva La Barca fueron las dos más importantes de la Península de Guanahacabibes hasta que fue descubierta la Cueva de las Perlas, que las superó en dimensiones.

Aún así, Perjuicio y La Barca resultan de vital importancia para la zona y el paisdaje local debido a su forma, historia y biología, que las hacen singulares, siendo referentes de la región.

Cueva Perjuicio

Debe su nombre a un pirata que navegó por la costa sur de esta región. Está ubicada sobre la última terraza emergida de la región de los farallones de Los Ingleses, al norte del camino sur central de El Cabo y se encuentra a 8 km de La Barca.

Se localiza a 15m de altura sobre el nivel medio del mar y a 26 km de La Bajada, al norte del farallón. Es una de las tres cuevas del territorio con evidencias de arte rupestre, en una formación secundaria una figura estilizada al parecer humanoide.

Cueva la Barca

La Barca, por su parte, debe su nombre a la vida marina, su nombre deja percibir esta relación, al encontrarse cerca de la playa de igual nombre a 34 km del pueblo de La Bajada y a 4 m de altura sobre el nivel del mar, al norte del segundo farallón.

Tiene salones de más de 20 m de diámetro y 10 m de altura, con galerías laberínticas que los unen entre sí.

Cueva Enrique

Cueva Enrique debe su nombre a Enrique Cordero, un investigador que vivió en sus alrededores en 1930. Tiene una planta circular dividida en forma de herradura en dos secciones.

Estas secciones están ocupadas por dos depósitos de agua temporal en ambos extremos, con desplomes hacia el centro, sobre el que se desarrolla un bosque semideciduo mesófilo.

Cueva del Quillo

Esta gruta fue objeto del pillaje de buscadores de tesoros y de manera histórica ha sido utilizada por pescadores de la zona, carboneros, trabajadores forestales, así como para romerías y fiestas de los campesinos.

Fueron descubiertas por Enrique Alonso e Hilario Carmenate en 1970, allí encontraron numerosas evidencias arqueológicas, como restos de cobo.

Es una cueva freática compuesta por dos dolinas de corrosión y desplome que sirven de acceso y comunican con un gran salón, presenta desplomes en su interior, que pertenecieron al antiguo techo.

En sus paredes se abren diversos salones y una galería que tiene un lago de 15m de largo por 25m de ancho y una profundidad de 1metro y con agua permanente. Está localizada muy cerca al antiguo terreno del fortín.

Cueva La Mina

Cueva La Mina fue descubierta también por Hilario Carmenate y Enrique Alonso en 1970 y las evidencias que mostraron han sido clasificadas como pertenecientes a la etapa preagroalfarera.

Es de origen freático, con dos niveles de erosión, una cueva pequeña con una gran dolina al centro, casi sin galerías, con 250m lineales y 1126m cuadrados. En su interior, sobre la pared hay manifestaciones de arte rupestre, algo muy raro en la península, muy mal conservadas, por estar revestida de carbonato de calcio.

Cueva de la Pintura

El nombre de esta cueva le fue dado cuando el investigador García Castañeda, encontró en una columna dentro del agua la posible existencia de un petroglifo en 1938.

Es el más grandioso sitio arqueológico conservado en toda la Península de Guanahacabibes, ubicado a 1 km al norte de La Furnia y distante a 2 km del mar.

Tiene 48 metros de largo, su entrada es una típica dolina de corrosión y desplome, con una profundidad de 6m.

Es de origen freáticovadosa, en fase destructiva y presenta pocas formaciones secundarias como las estalactitas, estalagmitas, columnas y lagos fósiles.

Allí abunda el guano de murciélago, la jaiba, cangrejos y diferentes especies de arañas.

Tanto en su superficie como dentro pueden verse los restos de gubias, percutores, piedras molederas y vasijas de cobo, pertenecientes a los habitantes primigenios.

Laguna del Valle de San Juan

Es un accidente lacustre de la península con 25 metros de profundidad y 110 metros de diámetro, esta laguna tiene oquedades en la roca de entre 3 y 6 metros de longitud.

Como hecho importante ocurrido en este lugar se destaca que fue buceada por Pedro Luis Dorta y Pedro Luis Hernández, quienes avanzaron cerca de 30 metros con bastante dificultad y por lo difícil del acceso abandonaron la tarea.

A partir de los 10 metros las paredes caen en una pendiente con sedimentos oscuros, que imposibilitan la visibilidad a medida que se asciende.

Poza Juan Claro en la Bajada, una cueva inundada.

Su nombre se debe a que fue refugio del pirata criollo Juan Claro. Es una ensenada provocada por los procesos erosivos-disolutivos del agua sobre la roca carbonatada.

Como resultado se crean conductos subterráneos y el agua corre bajo el diente de perro e intercomunica poros, grietas y cuevas dentro de la península, al final irrumpe como potente río submarino al mar.

La entrada es a través de una gran dolina de corrosión y desplome, en el fondo pueden verse los bloques del antiguo techo, una claraboya de 120 metros de diámetro con un extremo abierto al mar y una profundidad de 4 metros.

En la cueva se mezclan el agua dulce con salada, creando una turbulencia donde la visibilidad es nula, fenómeno que se agrava con los cambios de mareas, en ese momento puede verse borbotear el agua dulce en la superficie de la caleta.

Recursos Forestales

En esta inmensa zona verde de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes los recursos forestales son abundantes y variados.

Entre ellos podrás encontrar el cedro, la caoba y la baría, árboles maderables especiales con los que pueden hacerse hermosas obras de arte que van desde casas hasta objetos de interiores y decoración.

El Cedro

El Cedro es común en terrenos cársicos, allí puede alcanzar hasta 20 metros de altura.

Es un árbol apreciado por su madera de gran durabilidad y porque no es atacado por insectos, por su sabor amargo. También tiene propiedades medicinales, de su tronco se extrae una goma que sirve para curar las enfermedades del pecho.

La Caoba

Voz indígena que identifica al rey de los árboles de la península. Algo más pequeño que el Cedro porque puede alcanzar hasta los 15m de altura.

Lo distingue su majestuosa copa, sus flores son pequeñas y blancas, el tronco corpulento muy apreciado por la madera preciosa, compacta, limia y veteado color. No es tan abundante su existencia.

La varía o baría

Es un árbol de tronco recto y rojizo, que florece entre enero y marzo con flores blancas y olorosas, las preferidas por las abejas y otras especies de insectos, la miel de estas flores es muy apreciada.

La madera de la baría se utiliza para hacer cajas de colmenas, mientras que las hojas son alimentos para el ganado y los cerdos.

La babaza que se saca de la corteza se utilizó para clarificar el azúcar de caña y los maderos en la construcción de catres y carruajes durante el siglo XIX.

Estación meteorológica de la Bajada

A 8 km de La Jaula están las estaciones meteorológica y ecológica de La Bajada, ambas pertenecen al CITMA y se dedican al estudio y monitoreo de toda la región.

Vigila e informa sobre fenómenos importantes como depresiones, tormentas tropicales y huracanes, que tanto afectan al extremo occidental de Cuba y en específico a la península.

Bailes y expresiones musicales

Por la pobre existencia de población la vida social era muy pobre. Dicen que para asistir a una fiesta había que caminar cuatro o cinco leguas.

Para poder asistir a estos bailes, la invitación era un requisito obligado.

Podían durar desde toda una noche hasta tres días y en ellas la disciplina era tan rigurosa que la persona que se portaba mal era expulsada y llevada hasta el camino.

Si alguien bebía de más era obligatorio acostarse hasta que se recuperase, sin que el resto de los invitados fueran afectados por su estado de embriaguez.

Se amenizaban con conjuntos musicales que formaban los propios vecinos, de forma autodidacta aprendían a tocar la guitarra, el tres y otros instrumentos, como la tumbadora, que en muchos cabos era sustituida por un cubo boca abajo y la golpeaban a modo de tambor.

Al birimbao lo sustituían con una botella y una varilla de metal para golpearla. También usaban la marimba o marímbula, este último era el nombre usado en la península.

Eran similares a un guateque campesino, los cantos y la música se acercaban a las décimas populares canarias. Así se creó una tonada muy propia del Cabo de San Antonio.

Turismo en la Península de Guanahacabibes

Presenta un clima tropìcal con influencia marina y las condiciones del tiempo son favorables para el turismo en el período noviembre-abril.

En los últimos años, por la belleza natural de la zona, se fomenta el turismo de contemplación y el senderismo, opciones muy gustadas por los visitantes.

Sus playas, cavernas, fondos marinos, la rica y variada flora y fauna y el paisaje constituyen atractivos especiales que no puedes dejar de visitar si vienes a Cuba de vacaciones.

Entre las instalaciones que existen en la península y muy gustadas por los turistas están Villa cabo de San Antonio y el Hotel María la Gorda.

Villa Cabo San Antonio

Esta villa se encuentra ubicada en el extremo noroccidental de la península, un escenario virgen, casi intocado por el hombre. 16 habitaciones con caja fuerte, aire acondicionado, mobiliario sencillo, fax, teléfono, minibar y televisión vía satélite.

La villa se encuentra rodeada de un ambiente natural por excelencia y es un destino apropiado para los amantes del buceo y la naturaleza. Presta servicios de alquiler de equipos para el buceo, botes de pedales, pesca e instructores para el buceo.

Incluye otros servicios como los del centro comercial, playa, actividades náuticas, alquiler de coches y bicicletas, excursiones ecológicas, juegos de mesa, lavandería, bar, restaurante y estacionamiento.

Hotel María la Gorda

Es un destino de playa y naturaleza. Está localizado en una de las zonas más vírgenes de toda Cuba, un hotel pequeño y familiar, rodeado de cocoteros.

Es ideal para el buceo y el ecoturismo. Entre los lugares de la zona que más pueden interesarte están un valle de coral negro con paredes de más de cien metros de largo y el Salón de María, una cueva de 18 metros de profundidad con corales plúmula.

El hotel ofrece comodidades a los visitantes para que disfruten una estadía relajante y placentera.

Entre ellas están bar, renta de autos, boutique, cursos de buceo, parqueo, restaurante, restaurante buffet, servicios médicos y centro de buceo.

Las habitaciones ofrecen comodidades básicas a los turistas. Entre ellas están el baño privado, aire acondicionado, refrigerador, minibar, radio, tv satelital y por cable, vista al mar y teléfono.

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